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La revista Fahrenheit 451 se internó en la clínica de muñecos "Casas Reyes" para hacer un repaso fotográfico de los juguetes heridos después de años de uso.

El hospital, hoy ubicado en la calle 67 con 11 (Bogotá), se encuentra en un segundo piso a donde llegan tanto niños como adultos para pedir auxilio por sus muñecos. No importa si son de felpa, porcelana, plástico y pasta: todos son reparados.

Muñecos que llegan en todos los estados, sin ojos, sin brazos e inclusive con el pelo cortado, son arreglados para volver a jugar.

Miembros y diferentes piezas dañadas se encuentran regadas en el área de reparación del hospital.

Un grupo de mujeres mayores, entre ellas Gladis Casas, directora del lugar, reparan los muñecos. Ellas, confeccionan cariñosamente nuevos vestidos y les colocan a sus pacientes accesorios de primera como zapatos y medias.

Hasta la famosa muñeca Barbie es atendida en urgencias.

En el hospital también se peinan a las muñecas, algunas llegan con pelo rústico, pero salen con cabello brillante.

Después de que han sido reparados los muñecos son exhibidos en vitrinas a la espera de sus dueños.
Fotografías: María Alejandra Gómez
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